¿Cómo usar las esponjas Konjac? Todo lo que necesitas saber
Por todos es sabido que las coreanas lucen una piel preciosa gracias a sus rituales de belleza. Uno de los básicos de este ritual coreano son las esponja konjac Pero ¿habías oído hablar alguna vez de ellas? Las esponjas de Konjac eran totalmente desconocidas para mi hasta hace unos meses, pero ahora que las he descubierto ¡no quiero volver a vivir sin ellas! Te cuento de forma muy sencilla todo lo que debes saber sobre este maravilloso producto.
¿Qué son las esponjas Konjac?
Las esponjas de Konjac provienen de la raíz de un árbol llamado amorphophallus konjac, una planta de origen asiático. Para fabricarlas, se muele la raíz del árbol y se mezcla con agua y, después de cocerla, se convierte en esponja. Por tanto, es un producto 100% natural y biodegradable, con lo que es un accesorio ideal para cualquier rutina de belleza zero waste. Además, es totalmente vegano.
¿Para qué sirven las esponjas Konjac?
Puedes utilizarlas cada día para limpiar en profundidad la piel de tu rostro. De hecho, yo la utilizo tanto por la mañana como antes de irme a dormir ya que, además de limpiar, exfolia de forma muy suave pero efectiva, eliminando las células muertas e imperfecciones. Es decir, en un solo producto podrás limpiar, exfoliar e hidratar tu piel de forma natural. ¿No es genial?
Estas esponjas son aptas para todo tipo de pieles, ayudan a cerrar los poros y a luchar contra el acné, y, gracias a su fibra alcalina, equilibran el pH de la piel.
¿Cómo debes utilizar las esponjas Konjac?
La primera vez que la utilices tendrás una esponja en seco, áspera y rugosa. ¡No te preocupes! Solo tienes que remojarla con agua templada antes de su uso para que absorba agua y se vuelva suave y blanda. Por lo tanto, el primer paso es siempre humedecerla con agua y dejar que se hinche un poco.
Si estás muy maquillada, lo mejor es que te desmaquilles antes de utilizarla. De esta manera podrás mantener tu esponja Konjac limpia y en buen estado un mayor tiempo.
Una vez desmaquillada la puedes utilizar tal cual, es decir, sin añadir limpiador ni jabón adicional, pues ella por sí sola es capaz de eliminar todas las impurezas de la piel y limpiar los poros en profundidad. No obstante, si lo prefieres, puedes añadir tu jabon para el rostro preferido.
Te recomiendo que uses un jabón sólido para una rutina totalmente libre de plástico, en nuestra tienda puedes elegir el que mejor se adapte a tu piel. Luego masajea dando pequeños movimientos circulares.
Enjuágala y aclárala bien, escúrrela y déjala secar. Yo la cuelgo con el cordel que tiene incorporado para que se seque bien. Puntualmente puedes hervirla unos minutos para desinfectarla del todo.
Por último, debes saber que la vida útil de la esponja es de unos 3 meses. Una vez tengas que sustituirla por una nueva recuerda que, al ser un producto natural, podrás compostarla junto al resto de tus residuos orgánicos.
¿Te animas a probarla?


